Inicio 3 de Febrero Dos ancianos de Ciudad Jardín pagaron por un falso secuestro

Dos ancianos de Ciudad Jardín pagaron por un falso secuestro

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El tristemente famoso truco del “cuento del tío” volvió a aplicarse en el distrito. En esta oportunidad, quienes cayeron fueron dos ancianos de la localidad de Ciudad Jardín Lomas del Palomar, quienes abonaron el rescate por un supuesto secuestro. “Llamaron cuatro veces a la policía y, en el transcurso de todo que fue como hora y media, nunca aparecieron”, aseguró con bronca Juan.

El hecho se produjo el viernes pasado, en el inicio de la madrugada del sábado, cuando sonó el teléfono en una vivienda ubicada en Aviador Patallo, en cercanías a la intersección con Bradley. La señora de 70 años, propietaria de la casa, atendió y se asustó cuando, en un principio, le dijeron que su hijo había participado de una pelea y estaba detenido. Luego, con el correr de los minutos, le cambiaron la versión y le aseguraron que lo tenían secuestrado.

“Los hicieron hablar con un pibe que tenía una voz parecida a la mía y, como no se podían comunicar conmigo, comenzaron a creerlo”, comentó Juan, quien muchas veces se queda trabajando hasta tarde. Los abuelos llamaron cuatro veces a la policía, pero nunca se acercó ningún móvil a la locación. Como seguían sin poder comunicarse con su hijo, que en realidad estaba durmiendo con su familia, juntaron dinero que tenían en su domicilio y lo dejaron en una bolsa, colgado de un poste de luz.

Al instante, volvieron a comunicarse con el 911 y se percataron de que un auto Ford Ka gris frenó en el lugar. “Mi mamá les dijo que si venían ahora los estaba viendo por la ventana, pero jamás aparecieron. Esto es algo que se podría haber evitado si respondían durante esa hora y media”, agregó. Cuando pudieron hablar con su hijo, se dieron cuenta que todo había sido un engaño. Pero la mala sangre que se hicieron no terminó ahí.

Cuando acudieron a la Comisaría 7ma de Ciudad Jardín al día siguiente, les dijeron que no podían asentar la denuncia, sino que tenían que ir hasta la DDI de Caseros, encargada de delitos virtuales. “No sólo querían mandar a una señora de 70 hasta allá, sino que les comenté que la casa que está enfrente tiene cámaras, que las podían pedir. ¿Sabés qué me contestaron? Que me fijara yo si el vecino se copaba y colaboraba. Una impotencia me dio, es su trabajo. La atención recibida fue malísima”, explicó.

Por último, hizo referencia al hartazgo general que hay en todos los vecinos de esa zona, que ya han sufrido varios robos y entraderas en lo que va del año. “Saben de diversos casos que ocurrieron, pero nadie hace nada. Me gustaría que Valenzuela se diera una vuelta por Bradley, así se entera de los episodios de inseguridad que hay. No se puede vivir más así. Te da mucha bronca e impotencia. Más si después te responden así”, concluyó.

Fuente: n3f.com.ar

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